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Meditación y Chi Kung

Tao es la esencia indeferenciada y eterna de todas las cosas. Nos absorvemos en el Todo a través de la contemplación y realización extática en el Tao. Eso es meditar, la última y absoluta medicina.
Chi es el tacto sagrado de la vida, la potencialidad vital de cada parte emanante del Tao, cada ser. Chi es la genialidad sagrada que nos mueve en la Unión perfecta que hemos sido siempre: El Tao.
De nuestra armonía con la Gran Verdad que nos hizo nacer, dependerá nuestra vida.

  La Meditación es la cúspide de todas las artes, pues consiste en permanecer deleitados en el trance de la unión con la Vida. El sentimiento perfecto que nos anima es lo que llamamos Espíritu o Tao, permanecer en El fundidos nos llena de su tacto e inunda los canales vitales. La casa del Chi en los riñones se prende; se entibia el cuerpo y se hace flexible; la fuerza sostiene en belleza y perfecto equilibro al hombre; el vivir se ve libre de enfermedad y sacrificio; el corazón palpita en la precisión perfecta de su pulso. La meditación es quietud aparente, el baño en la memoria olvidada que, sin ella, el tiempo pasó hiriendo y marchitando. Es la paz profunda de vaciarse para sentir lo llenos que naturalmente estamos del Tao. Nos recogemos para ser libres; nos recogemos porque en nuestro interior entendemos que todo es una emanación del Tao, que somos todo lo que existe en una Gran Perfección inmutable y deliciosa en su sentir. Ahí está el cese de la razón agotadora y alimento del "yo" que nos envejece, en la fuente que nos hizo nacer. No habrá curación hasta que no seamos quiénes somos realmente. Las personas viven actualmente el recuerdo del Tao, la memoria natural se va debilitando mientras envejecen y enferman. No hay más respuestas para una razón que intenta justificar el acto de apegarse a un yo. La meditación es la no acción distractora, la creación del espacio donde el hombre elige descansar siendo mundo e instinto.

El Chi kung es la armonía de nuestro movimiento con el mundo y la Gran Sensación. Es un baño de poder que despeja con consciencia las rutas de la energía vital, enseñándonos a enriquecer nuestra sensación y cuidarla. Se busca acercarse al tacto del Tao en cada movimiento, esa consciencia recupera la salud y tiene un profundo efecto sobre la mente y el sentimiento. Es la Vida quien mueve a todos los seres y debemos estar en armonía con Ella; si seguimos nuestros actos lejos de su presencia, nuestra voluntad se acaba, nuestro cuerpo no alojará Chi sino la enfermedad. Chi kung es la armonía de nuestro movimiento con el Chi. Fluir con el Chi es aprovechar al máximo nuestra energía vital; es salud y longevidad para la gente común; fuerza y precisión para las artes marciales, claridad e inspiración para los artistas; paz para quien sufre; decisión y voluntad para quien tiene que seguir adelante. Normalmente las personas ejecutan todos sus movimientos diarios ausentes de esa armonía. Usan su fuerza desde una individualidad que no es más que un recuerdo de su antigua unión total con el Tao, un desgaste vital que les deteriora poco a poco. Actuar siempre para propósitos y nunca en armonía consigo mismo, nos saca de nuestro equilibrio natural y salud.
Cada movimiento tiene un significado, todo se relaciona con la naturaleza que, a su vez, se expresa en nuestro pensar, sentir y cuerpo. Se puede ayudar a sanar, por ejemplo, una deficiencia en la actividad el riñón, fortaleciendo nuestras raíces en posturas bajas, respirando en el centro del cuerpo y trabajando meditación estática con las manos sobre ambos lados de la cadera. Cuando las manos y pies se calienten, estaremos mucho mejor; los inviernos no serán tan fríos ni seremos tan sensibles a la humedad; disminuirán las crisis lumbálgicas y las rodillas se sentirán más fuertes. El aprendizaje del Chi kung es importante tanto para personas enfermas como para sanas. Lo mejor es la prevención cuidando el equilibrio del Chi y la nutrición de nuestro ser desde la fuente vital.